Conducto arterioso persistente

¿Qué es el conducto arterioso persistente?

El conducto arterioso persistente es una de las enfermedades cardiacas congénitas más frecuentes en el perro y representa aproximadamente el 20,9% de todos los defectos congénitos. En el periodo fetal los pulmones se encuentran colapsados y no son funcionales. El conducto arterioso es un vaso que durante este periodo permite la comunicación entre la arteria pulmonar y la aorta. De este modo la sangre oxigenada, procedente de la arteria umbilical, fluye directamente desde el tronco pulmonar hacia la aorta para irrigar todo el cuerpo.

En el momento del nacimiento, cuando el cachorro empieza a respirar, los pulmones se expanden permitiendo la oxigenación y el conducto se cierra. En algunos casos el cierre no se produce y la sangre se desvía desde la aorta hacia la arteria pulmonar de forma continua. El exceso de volumen circulante, con el tiempo, produce una dilatación y disfunción cardiaca.

¿Cuáles son las consecuencias de la persistencia del conducto arterioso en los perros?

El paso de sangre a través del conducto produce una dilatación progresiva del corazón. El grado de dilatación cardiaca dependerá de la cantidad de sangre que pase a través del conducto que, a su vez, está condicionada por el tamaño, la forma y la resistencia al paso de sangre a través de este. La sobrecarga de volumen conduce, principalmente, a un aumento de tamaño del atrio y del ventrículo izquierdo. Con el tiempo las venas pulmonares se dilatan y pueden causar una insuficiencia cardiaca congestiva (edema pulmonar).

En otros casos el flujo de sangre se invierte y se produce un paso de sangre no oxigenada desde la arteria pulmonar hacia la aorta. Este tipo de comunicación produce una hipoxemia generalizada.

El grado de dilatación cardiaca dependerá de la cantidad de sangre que pase a través del conducto condicionado a su vez por el tamaño, la forma y la resistencia al paso de sangre a través de este.

¿A qué animales afecta la enfermedad?

La persistencia del conducto arterioso es una enfermedad congénita, lo que significa que está presente desde el momento del nacimiento. Esta enfermedad se diagnostica en edades muy tempranas, pero en algunos casos puede que el defecto se identifique en edad adulta. Se ha observado que algunas razas presentan mayor predisposición por lo que se considera que esta enfermedad puede tener una componente genética. Del mismo modo, en algunos casos la enfermedad puede transmitirse a la descendencia. Esta patología es más frecuente en algunas razas como pueden ser el Pastor Alemán, el Caniche y el Yorkshire terrier.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes en esta enfermedad?

En las fases iniciales, los pacientes pueden ser asintomáticos o presentar una leve intolerancia al ejercicio. Cuando la enfermedad está muy avanzada con frecuencia se observa dificultad respiratoria, aumento de la frecuencia respiratoria y tos. Son signos clínicos asociados a la presencia de edema pulmonar. En el caso que el flujo esté invertido, la hipoxemia también se manifestará con dificultad respiratoria, pero será más evidente durante el esfuerzo físico. Con menos frecuencia pueden presentar episodios de síncope.

¿Cómo se puede diagnosticar la persistencia del conducto arterioso?

El diagnóstico precoz de la enfermedad se puede realizar de forma sencilla con una exploración física durante la visita al veterinario. En la auscultación torácica es posible identificar un soplo continuo de alta intensidad que se localiza en la base del corazón. Las radiografías de tórax muestran un aumento de la silueta cardiaca, aumento de la vascularización pulmonar y en algunos casos edema pulmonar. Para la confirmación del diagnóstico es necesario realizar una ecocardiografía. El examen ecográfico es útil para identificar el defecto, valorar la morfología de este e identificar los cambios hemodinámicos asociados a este.


1. Ecocardiográfica de un perro mestizo con conducto arterioso persistente. Se observa una grave dilatación del atrio y del ventrículo izquierdo secundaria a la sobrecirculación de sangre.
2. Ecocardiográfica optimizada para la visualización del conducto arterioso persistente (flecha).

¿Podemos tratar el conducto arterioso persistente en perros?

El tratamiento del conducto arterioso consiste en el cierre quirúrgico del mismo. La corrección quirúrgica puede ser mediante toracotomía o cirugía endovascular. Las técnicas poco invasivas (endovascular) han sido desarrolladas en los últimos años y han sustituido progresivamente a la cirugía tradicional. Estas técnicas consisten en el cierre del conducto con unos dispositivos especiales diseñados para el cierre del conducto arterioso persistente en el perro.

El acceso se realiza a través de la arteria femoral con unos catéteres especiales y el posicionamiento del dispositivo se realiza bajo visualización fluoroscópica.

Radiografía postoperatoria del cierre de un conducto arterioso persistente mediante cirugía endovascular.

En la porción craneal del corazón es posible visualizar un objeto radiodenso que se corresponde con el dispositivo de cierre (ACDO).

Esta técnica requiere un tiempo de anestesia más breve, no es necesario realizar un periodo postoperatorio largo y el paciente recibe el alta a las pocas horas.

Comentarios
  • Cati dice:

    Hola. Tengo una maltes de 6 meses y medio,la.cuál le ha diagnosticado un CAP. Me dice su veterinario que es operable. Pesa 1 k 900 y estoy como loca buscando quien podría operarla. Me podrían informar?

    • javierfrias@hvpuchol.com dice:

      Hola Kathy, para poderte ayudar tendremos que ver al paciente, en casos tan complicados no podemos dar ningún tipo de opinión por escrito porque solo nos equivocaríamos.

      Si vives en Madrid y puedes pasarte por el hospital, antes por favor manda un correo electrónico explicando el caso clínico y todas las pruebas que tengas a: comunicacion@hvpuchol.com. Intentaremos hacer todo lo que esté en nuestra mano. Un saludo

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