- esta web es exclusiva para profesionales veterinarios
- Remitir un caso veterinario
- Carrito
El Servicio de Cirugía de mínima invasión, ofrece a los veterinarios la resolución quirúrgica del shunt extrahepático por laparoscopia.
La intervención quirúrgica de laparoscopia para el shunt extrahepático en perros y gatos es una técnica mínimamente invasiva utilizada para tratar una anomalía vascular conocida como shunt portosistémico (SPS) o derivación portosistémica.
El shunt portosistémico (SPS) es una condición patológica en la que la sangre procedente del intestino, bazo y páncreas, en lugar de pasar por el hígado a través de la vena porta, se desvía directamente hacia la circulación sistémica. Como consecuencia se produce una disminución de la depuración hepática de toxinas, afectando seriamente la salud del animal.
Los shunts extrahepáticos, que se encuentran fuera del hígado, son más comunes en perros y gatos que los intrahepáticos.
El diagnóstico preciso del SPS extrahepático es crucial para el éxito de la intervención quirúrgica.
El Servicio de Medicina Interna se encarga de la evaluación y diagnóstico de pacientes con signos compatibles de shunt. La combinación de análisis de sangre, ecografía abdominal, y técnicas de imagen avanzadas como la tomografía computarizada (TC) y la angiografía son necesarias para localizar la anomalía vascular y planificar la cirugía.
La laparoscopia, conocida como cirugía de mínima invasión, ofrece una visibilidad excepcional del campo quirúrgico a través de la utilización de una cámara y herramientas quirúrgicas especializadas insertadas a través de pequeñas incisiones.
Este método es particularmente útil para identificar y manipular los shunts extrahepáticos.
El procedimiento laparoscópico para el tratamiento de SPS extrahepático implica generalmente los siguientes pasos:
VÍDEO DE LAPAROSCOPIA
Existen numerosas ventajas asociadas a la propia técnica quirúrgica y otras inherentes al paciente con la enfermedad de shunt extrahepático.
– Menor trauma quirúrgico: Las pequeñas incisiones reducen el dolor y la inflamación postoperatorios en comparación a la laparotomía abdominal clásica. La localización de la anomalía vascular requería de grandes incisiones abdominales que permitían la correcta visualización, lo cual era perjudicial para el paciente. Esta situación ha mejorado con el mínimo abordaje abdominal de la laparoscopia.
– Recuperación más rápida: Los animales suelen volver a su rutina normal en un tiempo más corto comparado con la cirugía abierta, con menos dolor y reduciéndose los tiempos para empezar a comer y moverse.
– Menor riesgo de infecciones: La menor exposición de la cavidad abdominal disminuye el riesgo de infecciones postoperatorias. Asumiendo que las cirugías se realizan de forma estéril, las infecciones quirúrgicas sobrevienen por los tiempos prolongados de cirugía y la exposición de los tejidos.

La monitorización postoperatoria es esencial para asegurar una recuperación óptima, y los pacientes son monitorizados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde se realiza el seguimiento de la función hepática.
Durante las primeras 24-48 horas después de la cirugía, es fundamental una monitorización intensiva de las funciones vitales, incluyendo la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la frecuencia respiratoria, y la temperatura corporal. Esto ayuda a detectar precozmente cualquier signo de complicación, como hemorragias, infecciones, o problemas cardiovasculares.
El control del dolor es esencial para promover una recuperación rápida. Se deben administrar analgésicos según el protocolo establecido, ajustándose a las necesidades individuales del paciente.
Finalmente, el soporte nutricional juega un papel crucial en la recuperación, e inicialmente, se puede requerir alimentación parenteral o enteral si el paciente no puede alimentarse por sí mismo.
La laparoscopia para el tratamiento de shunt portosistémico extrahepático en perros y gatos representa un avance significativo en la medicina veterinaria, ofreciendo una opción segura y efectiva para mejorar la calidad de vida de estos animales.
Su adopción en la práctica clínica requiere habilidades especializadas en laparoscopia y un entendimiento profundo de la anatomía y fisiología animal.