Caso clínico de oftalmología Clamidiasis felina

Almudena Latre, del Servicio de Oftalmología, nos presenta este interesante caso. ¡Que lo disfrutes!

Anamnesis

Acude a consulta de oftalmología  un gato Común Europeo, hembra castrada  de 7 años de edad, por secreción ocular mucosa, blefaroespasmo  y quemosis marcada bilateral.

Exploración oftalmológica:

En el examen neuroftalmológico, la respuesta a la amenaza, el reflejo de deslumbramiento y los reflejos pupilares directo e indirecto fueron positivos en ambos ojos. El test de Schirmer  fue de 5  mm/min en el ojo derecho  y 7 mm/min en el ojo izquierdo. La medición de la presión intraocular  (Tonopen®)  fue  20  mm/Hg en ojo derecho y 22 mm/Hg en el ojo izquierdo. El examen del fondo ocular era normal en ambos ojos.

El examen biomicroscópico mostró abundante secreción mucosa, leve blefaroespasmo (Fig 1) y quemosis (Fig 2) marcada bilateral sin lesión corneal.

Fig1

Antes de realizar tinciones vitales se decide realizar una citología. El procedimiento se realiza utilizando colirio anestésico doble y se toma la muestra con un cepillo conjuntival (Cytobrush®). En la tinción con Diff quick se hallaron neutrófilos no degenerados, macrógagos de forma ocasional y células epiteliales conjuntivales. En el citoplasma de las células conjuntivales  se podían apreciar unas estructuras puntiformes que correspondían a cuerpos elementales agrupados en cuerpos reticulares paranucleares,  compatibles con infección por Chlamydia felis  (Fig 3). Tras la toma de muestra la tinción con fluoresceína resultó negativa.

Se comenzó tratamiento con Doxiciclina 5mg/Kg cada 12 horas vía oral  con mejoría evidente de los signos clínicos a los pocos días de comenzar el tratamiento.

Fig2
Fig2b

CHLAMYDIA FELIS

Chlamydia felis  es una bacteria intracelular y una de las principales causas de conjuntivitis primaria en los gatos. Además, de manera menos frecuente, este patógeno puede infectar el sistema digestivo y respiratorio. La transmisión se produce vía aerógena o por contacto directo entre gatos a través de las secreciones oculares. Los gatos jóvenes están más predispuestos a la infección y es raro que se presente en animales mayores de 5 años.

Los principales signos oculares son: blefaroespasmo, secreción  serosa o mucosa, hiperemia, quemosis  y aparición de folículos conjuntivales. La conjuntivitis suele iniciarse de manera unilateral y progresar a una forma bilateral en pocos días aunque, en algunos casos, puede estar implicado un solo ojo.  Si no se trata, el proceso puedo cronificarse y se han descrito casos de portadores asintomáticos. En un pequeño porcentaje de animales puede aparecer secreción nasal moderada y estornudos.

El diagnóstico de las conjuntivitis en gatos debe basarse en los signos clínicos, hallazgos citológicos y técnicas de FA y PCR. Podemos encontrar inflamaciones neutrofílicas y cuerpos de inclusión en las células epiteliales conjuntivales desde el tercer día postinfección pero la probabilidad de hallarlos  disminuye considerablemente según se va cronificando el cuadro.

El uso de tetraciclinas, eritromicina, rifampicina, fluoroquinolonas y azitromicina , ha resultado ser eficaz en el tratamiento de Chlamydia felis.  Las tetraciclinas suelen ser el fármaco de elección.

En los casos que no han sido tratados anteriormente se debe iniciar tratamiento tópico con una tetraciclina como la Oxitetraciclina (Terramicina oftálmica ®), Cloranfenicol (Colircusí Cloramfenicol®) o Tobramicina (Tobrex®) cada 6 horas durante 1 mes. Recientes estudios han demostrado la eficacia del uso de la Azitromicina  (Azydrop ®) cada 12 horas durante 3 días, reduciendo considerablemente la posología y duración del tratamiento.

En las conjuntivitis crónicas se debe emplear tratamiento sistémico con Doxiciclina a 5mg/Kg cada 12 horas durante 3 semanas o 10mg/kg cada 24 horas vía oral durante 28 días.  El empleo de una suspensión oral puede disminuir la probabilidad de esofagitis en gatos ligada al empleo de este fármaco. Además, el uso de vacunas atenuadas puede disminuir la prevalencia de la enfermedad, especialmente en colonias y criaderos.

Fig3
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