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Se presenta en consulta una gata esterilizada de 12 años, Britsh Short Hair, por presentar una mancha rosácea desde hace 5 meses con un aumento de tamaño progresivo y en la última semana con aumento de grosor. No presenta blefaroespasmo, ni otras patologías y está vacunada y desparasitada al día.
En el examen neuroftalmológico la respuesta a la amenaza y el reflejo de deslumbramiento fueron positivos en ambos ojos. Los reflejos pupilares directo e indirecto fueron normales. La retropulsión ocular fue normal en ambos ojos y el examen de los anejos muestra hiperemia conjuntival en ojo izquierdo.
El examen biomicroscópico con lámpara de hendidura muestra dos lesiones ligeramente despigmentadas con relieve en región ventral y temporal generando leve discoria. Además, se aprecian múltiples áreas hiperpigmentadas en el iris entre ambas nodulaciones, así como células depositadas en el endotelio ventral del ojo izquierdo. El ojo derecho no presenta alteraciones. El efecto Tyndall fue negativo.
Los valores de presión intraocular (IOP) (Tonovet®) fueron de 20 mmHg OD y 18 mmHg OI.
El examen funduscópico muestra lesiones compatibles con coriorretinitis inactiva.
Se realiza ecografía ocular de 10 mHz apreciándose levemente engrosamiento del iris en región ventral. En la ecografía de alta frecuencia (UBM) de 35 mHz se toman medidas del estroma del iris: 1.4 – 1.6 mm.

Debido a la historia clínica del paciente en Hospital veterinario Puchol y los hallazgos descritos en la exploración sin signos de uveítis asociada, el diagnóstico diferencial es de neoplasia uveal:
Por lo tanto, ante la sospecha de una neoplasia uveal en primera instancia se recomienda realizar una biopsia de iris para obtener un diagnóstico definitivo de la lesión, así como realizar un chequeo oncológico completo basado en la realización de tres proyecciones de radiografías torácicas, ecografía abdominal, PAF de los ganglios submandibulares y retrofaríngeo izquierdo. Se recomendó realizar el test de leucemia e inmunodeficiencia felina. Los resultados de las pruebas fueron compatibles con la normalidad.

Sin embargo, la biopsia de iris realizada bajo anestesia general reveló la presencia de una neoplasia maligna poco diferenciada. Ante el riesgo de metástasis y el pronóstico reservado del mantenimiento del globo ocular a largo plazo se realizó enucleación con realización de estudio histopatológico posteriormente. El resultado histopatológico de la biopsia confirmo el diagnóstico de un melanoma difuso de iris con escasa pigmentación.
La aparición de manchas de diferente coloración (más frecuentemente marrón o de color rosado) en el iris de los gatos es uno de los motivos de consulta habituales en la clínica de pequeños animales. Es importante realizar una correcta anamnesis (tiempo de presentación de los primeros signos, evolución de la/s lesión/es, molestias oculares…), exploración oftalmológica completa con ecografía ocular y pruebas complementarias para poder diferenciar entre pigmentaciones benignas de iris o nevus e hiperpigmentaciones malignas compatibles con una neoplasia como melanoma.

Los tumores melanocíticos uveales son los más comunes en gatos como por ejemplo el melanoma difuso de iris. Suele comenzar con pequeños punteados de color marrón en el iris del gato, que progresan lentamente aumentado el área pigmentada del iris, así como la intensidad de color marrón. Es un signo clínico fácilmente observable por el propietario, por el marcado contraste entre la pigmentación marrón oscura y el color amarillento o azulado de los iris en los gatos.
Ante esta presentación en consulta de estos hallazgos la diferenciación entre melanosis benigna de iris y melanoma difuso requiere de estudio histopatológico mediante la toma de una biopsia de iris bajo anestesia general.
Es un proceso que algunos propietarios declinan, ya que el gato presenta una correcta visión, no muestra molestias oculares y requiere de anestesia general.
Ante la declinación de la toma de biopsia se recomienda realizar un chequeo oncológico completo como en el caso descrito anteriormente y realizar un control de la evolución para detectar signos clínicos de malignidad como es:
En caso de presentarse estos hallazgos descritos durante la evolución, la lesión sería sugestiva de neoplasia uveal por lo que se recomendaría intervención quirúrgica de enucleación del globo ocular afectado e histopatología del mismo. Siendo la intervención generalmente resolutiva si no presenta metástasis previa.
La extensión de la neoplasia está relacionada con el pronóstico de supervivencia. En general, si el melanoma se encuentra localizado solo dentro del globo ocular la supervivencia de los gatos con melanoma difuso de iris es similar a la de los gatos sanos.
Pero en caso de tumores extensos o intermedios la supervivencia se reduce. Por tanto, es de vital importancia llegar a un diagnóstico y tratamiento temprano.
Muchas gracias a las oftalmólogas Marta Ferruz y Miriam Caro por compartir su experiencia y este caso tan interesante, y que puede ayudar a muchos veterinarios en su práctica diaria.
Finalmente, te dejamos otro caso clínico sobre Celulitis orbitaria/sialoadenitis cigomática en un perro.